|
||||||
|
||||||
![]() |
|||||||||||||
| |
TORTUGAS
MARINAS EN MÉXICO: SITUACIÓN ACTUAL
|
||||||||||||
|
En consecuencia, el gobierno ha debido brindar una amplia protección a estos reptiles, que se traduce en uno de los mejores programas de protección de tortugas marinas de todo el mundo, que sumado a esfuerzos internacionales busca “salvar” a estas especies de la inminente extinción. Sin embargo, y debido a que México posee un muy extenso litoral por proteger, el gobierno se ha visto imposibilitado para brindar protección a las tortugas marinas en todas las playas mexicanas, por lo que en los últimos años numerosas instituciones, organizaciones civiles no lucrativas, municipios y cooperativas pesqueras se han unido a este esfuerzo nacional por preservar a estos reptiles. Afortunadamente, se ha descubierto que las tortugas marinas valen más vivas que muertas, y gracias a que el “ecoturismo” ha cobrado fuerza en los últimos años, la observación de tortugas marinas es potencialmente un negocio redituable, sin olvidar por supuesto que las tortugas marinas juegan un papel muy importante en la productividad de los ecosistemas marinos. Se estima que anualmente unas 175 mil personas viajan a observar tortugas marinas en diferentes lugares del mundo. Tan solo en Costa Rica, ésta actividad deja una derrama económica de unos 6.7 millones de dólares al año. En un estudio reciente publicado por el “Fondo Mundial para la Conservación de la Naturaleza” se pone en evidencia que la caída mundial en los niveles de las poblaciones de tortugas marinas pone en peligro miles de empleos, así como al turismo y a las economías costeras; especialmente en los países en desarrollo en donde viven estos codiciados ejemplares. El citado estudio, considerado como el primer análisis en potenciar el valor económico de la tortuga marina a nivel mundial, confronta el ingreso que se produce de la matanza de la tortuga o de la recolección de sus huevos contra lo que se genera del turismo relacionado con las tortugas en un total de 18 sitios, ubicados en África, Asia, América Latina y el Caribe. En nueve escenarios identificados en donde la tortuga es apreciada comercialmente por su carne, huevos y concha, el ingreso promedio anual de estos productos asciende a 582 mil dólares, mientras que en otras nueve locaciones en donde las tortugas constituyen una atracción turística el ingreso promedio anual se eleva casi tres veces más y llega a alcanzar un nivel de 1.65 millones de dólares al año, según revela el hallazgo. En Puerto Vallarta hemos dado un paso adelante, ya que el “Programa de protección y conservación de tortugas marinas” es operado por dos organizaciones civiles sin fines de lucro, gracias al apoyo económicos de hoteles y condominios comprometidos con la conservación de nuestro entorno natural, quienes poseen un “corral” de incubación de huevos de tortuga y ofrecen a sus huéspedes la oportunidad de liberar las crías al mar y algunos de ellos van más allá, ofreciendo la oportunidad de observar las tortugas marinas anidando. Sin embargo falta mucho camino por recorrer y el programa actualmente se ha visto limitado en su operación debido a serias carencias económicas, y continúa buscando hoteles con visión a futuro, que apoyen al programa y le brinden un futuro más sólido a las tortugas marinas de la Bahía de Banderas. Pero el futuro de las tortugas marinas no depende del turismo ni de los programas de protección de tortugas marinas existentes, debido a que las principales amenazas a las que se enfrentan estos organismos no son en la playa sino dentro del océano. Y es que las pesquerías comerciales son reconocidas como la principal causa de muerte de tortugas marinas en todo el mundo, y México no es la excepción. Se estima que antes de que fuera decretada la veda total, se capturaban más de 400 mil tortugas al año en el Pacífico mexicano. Ahora existe la “pesca incidental”, que no es sino la captura y muerte accidental de tortugas marinas con redes destinadas para otros organismos. Entre los artes de pesca más comunes, podemos mencionar que las redes de arrastre matan alrededor de 150 mil tortugas al año en el mundo. Aún cuando no existen datos suficientes, se estima que tan solo la flota de pesca japonesa de palangre (con anzuelo) captura a más de 21 mil tortugas anualmente en el Océano Pacífico.
Aún cuando el robo de nidos y tortugas para su consumo no es un problema serio en nuestra ciudad, sí se presentan año con año robos en algunas playas donde existe poca vigilancia, principalmente en las playas de Boca de Tomates, y Playa de Oro entre otras, y es muy lamentable que las autoridades federales no realicen los esfuerzos suficientes por vigilar y regular los asentamientos irregulares en Boca de Tomates, donde cada año matan varias tortugas para vender su carne, además de la destrucción paulatina pero constante del manglar. En playas solitarias de Jalisco, Oaxaca y Guerrero, existe una red de comercio ilegal sumamente organizada y comparable con el narcotráfico, donde miles de huevos son transportados semanalmente a ciudades como Guadalajara, Tepic y sus inmediaciones (en el caso de Jalisco) y el DF principalmente. Igualmente se envían periódicamente cargamentos de piel de tortuga a ciudades como León, Gto., para la fabricación de calzado exótico. Siendo éste un problema extremadamente complejo, donde circulan enormes intereses económicos, se requiere de un esfuerzo conjunto de todos los niveles de gobierno y de la sociedad civil para detectar los centros de captura, distribución y consumo de los productos y subproductos de tortuga marina. Es necesario atacar el problema de raíz, y la protección de nidos en el mar es una solución mucho más rápida y efectiva que la protección de nidos en las playas. Hace falta que el gobierno sea más estricto en aplicar las normas oficiales ya existentes que regulen los métodos de pesca, pero que de igual forma vigile que éstas normas se apliquen. Sin embargo, otro mundo sería si los seres humanos fuéramos más conscientes en realizar acciones sencillas que contribuyan a la recuperación de éstas especies, como no consumiendo productos de tortuga, no arrojando basura al mar y utilizando artes de pesca modernos que evitan la captura incidental de tortugas marinas. Numeralia: · De las 245 especies
de tortugas, 8 son marinas. Infográfica: 1. Tomado de: Márquez, R., 1996. Las Tortugas Marinas y Nuestro Tiempo. Fondo de Cultura Económica. Serie “La Ciencia desde México”. 1ª Edición. México.
Figura 9. Conducta colectiva de las crías para salir del nido. a) Huevos incubándose; b) crías rompiendo y saliendo del cascarón, nótese el hundimiento en la boca del nido; c) crías subiendo en grupo y algunas atoradas; d) salida del nido.
Figura 6. Diferentes formas de anidación: a) cama somera, b) cama profunda.
Figura 8. Carúncula. Pequeña espina córnea presente en el pico de las crías, la cual utilizan para rasgar el cascarón durante la eclosión. Si desea mayor información sobre las tortugas marinas o sobre nuestro trabajo, o si desea colaborar con nosotros como voluntario o realizar algún donativo, contáctenos al tel. (044-322)294-1701, envíenos un correo a seaturtlesvta@aim.com o visite la página www.vallartanature.org * El autor es biólogo
responsable desde 2000 de la operación del Programa de Protección
de tortugas marinas en Puerto Vallarta, a través de la organización
sin fines de lucro “Unidos para la Conservación AC”.
Actualmente funge como Secretario del Consejo para Protección
y Preservación de la tortuga marina en Puerto Vallarta y es
miembro fundador de la Sociedad Ecológica de Occidente. |
|
Inicio
| Puerto Vallarta | Miembros
| Servicios | Contactarnos
| Site Map
Tortugas Marinas | Mamíferos Marinos | Voluntariado | Proyectos
| Ecoturismo
Donativos | Noticias
y Artículos | Mitos y Realidades
| Productos | Vínculos
Copyright © 2004 Sociedad Ecológica de Occidente SC
Todos
los derechos reservados- El material gráfico y fotográfico
contenido en ésta Página no podrá ser reproducido total o parcialmente
sin haber obtenido previamente el consentimiento por escrito del autor.
|